Lima Perú - Mayo del 2004  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Un parque que integra el campus (El Comercio - Perú)

Los alumnos de la Universidad de Lima tienen un motivo más para disfrutar del ambiente en el que estudian. Todos los edificios de esta casa de estudios se encuentran unidos por el Parque Central, la nueva iniciativa arquitectónica que une las diferentes instalaciones del campus y amplía sus áreas verdes con un cuidadoso criterio estético.

La inventiva y la mano de obra de más de 200 hombres han dejado una huella imborrable en la Universidad de Lima. Su trabajo ha dado forma al proyecto paisajista más importante en los 40 años de vida de esta casa de estudios, al pulmón verde que tantos jóvenes esperaban: el Parque Central, la flamante propuesta arquitectónica de esta universidad, diseñada para consolidar la unidad entre sus diferentes ambientes.

Sobre una superficie de 19,080 metros cuadrados, matizado por frondosos árboles y jardines, el Parque une las distintas facultades, la biblioteca, la cafetería y la capilla del campus de Monterrico. Es el espacio central desde el que se organiza el acceso a todas las dependencias universitarias y se facilita la circulación peatonal y vehicular, sin generar interferencias.

"Hacía falta dar un planteamiento arquitectónico unificador al campus de Monterrico", explica la ingeniera María Teresa Ortiz, directora universitaria de Planificación de la Universidad de Lima. Para ella, incrementar la proporción de áreas verdes y facilitar las condiciones necesarias para un mejor cuidado ambiental era una demanda que ya se hacía sentir; además, a ello se sumaba la necesidad de conformar un espacio que sirviera de punto de encuentro para la comunidad estudiantil.

La clave de la nueva propuesta es que toda la infraestructura de la Universidad de Lima está integrada al nuevo parque, aunque cada ambiente mantenga su independencia funcional. El Parque posee una pileta de aguas móviles, espejos de aguas laterales y un llamativo canal que atraviesa la berma central. También cuenta con sistemas inteligentes de iluminación y regadío.

Además, este punto de conexión está concebido bajo un criterio ecológico: la necesidad de incrementar las áreas verdes en el terreno de la universidad, distribuidas con un sentido estético, afín al entorno.

La casa de estudios pugnó por plasmar con este diseño un espacio más grato y acogedor para la comunidad universitaria. Por ello Ortiz no duda en calificar la obra como un "esfuerzo de las autoridades de la universidad para brindar un entorno más adecuado para el aprendizaje... y, sin duda, un espacio acorde con el sentir ecológico de hoy".